Cada vez más rodeados de máquinas, nos enfrentamos a la soledad tecnológica. Pero aún estamos a tiempo de usar la tecnología para volver a mirarnos y reconectar.

Supermercados sin cajeros: la soledad tecnológica y la esperanza de volver a ser humanos

soledad tecnológica

La soledad tecnológica

En un mundo donde las máquinas hacen cada vez más por nosotros, el verdadero desafío no será adaptarnos a la tecnología, sino recordar cómo seguir siendo humanos.

La era del autoservicio y la pérdida del contacto humano

Cada vez que voy al supermercado veo menos personas y más máquinas. Ya no hay quien te salude con un “buenos días”, ni esa mirada amable de la cajera que conocías del barrio. Ahora somos nosotros quienes pasamos los productos, cobramos, embolsamos y salimos sin apenas cruzar palabra con nadie.

Algo que hace unos años habría parecido impensable hoy se ha normalizado. No solo en los supermercados: también en las tiendas de moda, en los bancos o en los aeropuertos. Todo parece diseñado para que no tengamos que hablar con nadie. El contacto humano se diluye entre pantallas y escáneres.

La soledad tecnológica: un reflejo global

Recuerdo que ya observé este fenómeno hace más de una década, allá por el año 2009, en Tokio. Una ciudad fascinante, vibrante, pero que ya mostraba lo que ahora empieza a extenderse por el mundo: una sociedad construida para una sola persona.

Las comidas preparadas para una sola ración, las bandejas individuales, las barras de los restaurantes separadas unas de otras, cada una pensada para un comensal solitario. Todo perfectamente diseñado para la eficiencia, pero también para la soledad.

Esa misma sensación comienza a sentirse en nuestras propias ciudades. La soledad tecnológica es solo la ausencia de compañía, sino la pérdida de vínculo en medio de la hiperconectividad. Estamos juntos… pero desconectados en la época de las comunicaciones. Parece una ironía digna de una película de Fellini.

Un futuro que aún podemos elegir

Y sin embargo, quizás no todo esté perdido. Tal vez estemos atravesando una etapa de transición, un reajuste necesario antes de un nuevo tipo de humanidad. Porque si las máquinas realmente pueden asumir el trabajo más pesado, lo repetitivo, lo automático… entonces podría llegar el tiempo en que el ser humano recupere lo que siempre fue suyo: el vínculo, la creatividad, la mirada, la conversación. Quizás este aparente distanciamiento sea solo el espejo que nos muestra lo que falta, lo que necesitamos volver a valorar.

Estamos a tiempo de elegir qué hacer con el tiempo que las máquinas nos regalan:
podemos encerrarnos aún más en nuestras burbujas, o podemos usarlo para volver a encontrarnos, escucharnos y construir un tipo de sociedad más humana que nunca.

El futuro no tiene por qué ser frío. Dependerá de si decidimos seguir siendo personas, incluso en medio de las máquinas.

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Tal vez no podamos detener el avance de las máquinas, pero sí podemos elegir cómo mirarnos entre nosotros.
Si sientes que es momento de volver a ti, de sanar y reconectar, estaré encantado de acompañarte.
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Constelador Familiar y Sistémico. Pareja, Familia, Salud Sistémica. Sesiones individuales y grupales tanto presenciales como online. Terapeuta de La Nueva Terapia LNT®. Facilitador Teatro Terapéutico. Consultor Sistémico de Empresas Familiares y Autónomos. Trabajo de investigación: Técnicas Sistémicas aplicadas a las Artes Escénicas y a la Escritura Creativa de Ficción: Teatro, Cine, Televisión, Novelas, Cuentos, Guiones de Cine y Televisión, Libretos de Teatro y de Ópera, Danza, Música, Canto.